Por Arlenyis Montes
Hubiese sido bueno sentarse a los pies del Maestro y escuchar sus enseñanzas, recibir de Él mismo TOdO lo que necesitamos para sobrevivir hoy en día. Pero, podemos descansar ya que, en Su Palabra nos dejó TODO lo que necesitamos saber. Una de las principales enseñanzas que Jesús nos dejÓ es la importancia de la UNidAd en los miembros de Su cuerpo. En el libro de Filipenses, vemos un ejemplo claro de esto, en el capítulo 2: 1-2 dice:
“Por tanto, si hay algún estímulo en Cristo, si hay algún consuelo de amor, si hay alguna comunión del Espíritu, si algún afecto y compasión, haced completo mi gozo, siendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito”.
Algunas de las palabras claves del libro de Filipenses, son: Cristo Jesús, la unidad, sus complementos, sentir/pensar unánimes.
La unidad de la que habla el Señor Jesús, la cual también fue insistida por los apóstoles, es la unidad del espíritu; aprender a ser guiados por el amor de Cristo reflejado hacia nuestro hermano, así también para aquel que no conoce de Dios.
Tener un mismo espíritu es más que decirnos cosas bonitas, es mirar por los ojos del otro, ponernos en su lugar.
Reír, llorar, compartir vivencias, condolernos, ayudar, creer y crecer juntos y sobre todas las cosas amar…porque después de todo, el AmoR es el vínculo perfecto.